martes, 15 de octubre de 2013
Alma luctuosa.
martes, 9 de julio de 2013
Donde esté mi paraíso
Su cuerpo, delgado y moreno, tan dorado que refulgía a la luz entrometida del sol que incidía en sus ojos verdes fuerte y traspasaba el alma humana de esa diosa terrenal cuando llegaba por las persianas tímidas que buscaban, en su cama, el purgatorio. Y en su cuello todo un paraíso.
sábado, 2 de marzo de 2013
Las cosas del abismo.
domingo, 3 de febrero de 2013
Tan solo quizá.
domingo, 27 de enero de 2013
El país de Tú en mi cama.
domingo, 23 de diciembre de 2012
Recuérdeme el dolor.
lunes, 12 de noviembre de 2012
El tiempo es nunca.
El tiempo siempre tan relativo se me hizo eterno y allí, en medio de una nada invisible, mi esperanza envejeció.
Nunca supe ni sabré lo que podría haber pasado en esos instantes tan distintos. Nunca conoceré si hice lo correcto. Pero con voz queda, con un pequeño atisbo de tristeza y más bien pocas conjeturas esbozo, quizá con socarronería, quizá intentando ocultar una marea revuelta de intersecciones entre alma y razón un «Adiós para siempre» que curiosamente escapará a la nada. Pues nada terminó por pasar.
“El tiempo de engañar a los hombres se acaba.” — Pedro I. Emperador de Brasil.