martes, 3 de abril de 2018

Pantalla de pausa.

Después de unas pequeñas instrucciones relativas a lo superficial de un juego que bastantes sujetos mayores que él le habían comentado, decidió X encender su consola. Los diferentes sujetos que habían recomendado jugar en serio tenían con X diversas relaciones. Algunas eran directas. Otras, sin embargo, indirectas. Algunas recomendaciones fueron cercanas y continuadas, también las hubo, por supuesto, particularmente efímeras. Le suscitó finalmente interés las encontradas opiniones que se ponían sobre la mesa.
Cuando se vio preparado o, mejor dicho, cuando los sujetos adyacentes a su persona consideraron que la capacidad para enfrentarse al juego era la suficiente o necesaria, X agarró el mando por los dos lados y se dispuso a jugar.
Es extraño, los sujetos previos incurrían siempre en dos esferas separadas: decían una cantidad considerable de sujetos que el juego era, en sí, relativamente fácil. En la otra esfera, quizá un número intensamente inferior de sujetos, advirtió a X que el juego era mucho más complejo de lo que a simple vista podía parecer.
Suscitó aquella diferencia radical una duda en el novato X.
Así fue que se aventuró a jugar, tratando de reproducir primero los consejos básicos que los sujetos adyacentes le otorgaron con total desinterés.
Estos consejos supusieron para él desenvolverse con facilidad en el punto del inmenso mapa de Mundo libre donde había caído. Consiguió ciertos logros.
El juego parecía esencial y relativamente sencillo, pero a X le carcomía la idea de que hubiera personas que dijeran que aquel juego era extremadamente complejo. La idea de que aquellos que se inclinaban hacia la complejidad parecían explicar y entender mejor el juego que los de la esfera opuesta le resultaba incómoda en tanto su forma de juego estaba siendo bastante predecible en base a los que él consideraba que lo habían explicado peor. Y entonces X tuvo que parar un momento. Después de indagar e indagar y estamparse de nuevo con aquella sensación de extrema superficialidad en aquel juego, tuvo que parar. Le dio al botón de pausa. Y lo sintió.
El grueso menú de opciones permitía alterar diversas actividades. El problema era que el juego, aún siendo relativamente fácil, era extremadamente jugable en sí mismo. Allí estaba: el juego por defecto aparecía en modo de dificultad baja. El último modo de dificultad rezaba Extremadamente complejo. Decisión de X fue pulsarla y volver al juego.

Viose abrumado X en poco tiempo por lo que suponía aquel modo. Vio como todo lo que era relativamente superficial tenía en realidad una profundidad que angustiaba. Deseó en tantas ocasiones volver a pausar, descansar y cambiar de nuevo el modo que llegó a parecer un estúpido cuando a la quinta vez que intentó cambiarlo seguían las demás dificultades bloqueadas como la segunda vez que accedió al menú. Trató incluso de perder todos los hp aunque no hubiera sido atacado. Comprendió al final que ese era el juego. Y que el juego no siempre te haría disfrutar puesto que la frustración y el fracaso eran requisitos esenciales para avanzar.

Patch notes:
V. 2018.4.1 (d. C).
Server: Spain.
Bug fixes and more.
Corrección de errores:
1. Se ha corregido un error por el que archivos legales destruidos por Iosef Stalin aparecían en los archivos no destruidos.
2. Se ha corregido un error por el que Carles Puigdemont no aparecía en las coordenadas de la cárcel de Neumünster.

More:
1. No hemos podido corregir un error en GobiernoEsp.exe. por el que al dar los índices de subida de empleo no aparecen los índices de precariedad laboral.
2. No hemos podido corregir un error por el que bastantes personas se creen noticias inventadas de pseudo periódicos digitales ligados a la derecha patriótica y católica (por un lado) y al indepentismo catalán (por otro).
3. Seguimos trabajando en investigar los bots duplicados del taxista marroquí.
4. El paquete Kim Jon-un escuchando K-Pop surcoreano ya está listo para disfrutarlo.
5. El paquete Casa Real: Campechanas poniéndose malas caras ya está listo para disfrutarlo.
6. No hemos podido corregir el error F. F. Franco en las coordenadas Spain, aunque si quiere jugar sin ellos en servidores como el alemán no estarán (+33ping/ms).
7. El paquete de INVENTS de Twitter para la semana que viene ya está listo y se irá lanzando progresivamente.
8. Estamos trabajando en errores de Derechoautonom.urjc.master.Cifuentes.
9. No hemos podido corregir el error por el que las texturas visuales y las salidas de audio de Alberto Garzón e Íñigo Errejón en el Congreso no aparecen.
10. No hemos podido corregir el error Pablo Casado.
11. No hemos podido corregir el error por el que al recoger la free skin "Cassandra Vera: Justicia gratuita y eso siempre se ha sabido" perdieron dinero de su monedero PayPal.
12. No hemos podido corregir el error de gente que debido al problema 11 han creído oportuno y gracioso llamar a una mujer trans "Ramón".
13. No hemos podido corregir el error Pablo Iglesias.
14. No hemos podido corregir el error Juan Carlos Girauta.
15. Solucionado el fallo por el que Albert Rivera repetía la palabra "transversal" sin motivo aparente.
16. Solucionado el error por el que Pedro Sánchez no aparecía en el mini mapa.
17. No hemos podido corregir el error por el que Julio Anguita tiene poco peso en la izquierda actual.
18. El error lavado de cara del fascismo en España no se ha podido corregir.

martes, 27 de febrero de 2018

Discrusivo inconcluyente.

Somos, acaso,
De barro moldeable
Diciendo inconsistencias
Qué nosotros mismos
Tratamos de asumir,
Hasta que la vida
Nos vuelve a hacer pasar
Por el giro de su torno
Y transforma aquel discurso...
¡Qué más da!
Si no existe diálogo
En hacer verbo
Tu mirada.

domingo, 21 de enero de 2018

Tienda de chucherías.

Fue en el cajetín de los melones. Sí, lo recuerdo muy bien. Aunque se entreveía poco desde la puerta, translúcida y con un cartel de ``vuelvo en un minuto´´, recuerdo perfectamente esa situación tan sumamente extraña. Los melones de chicle son un producto extremadamente duro cuando aún no han sido triturados por los dientes y ablandados por la saliva. Por eso me resultó producto de un buen trabajo buco-lingual que ella, MVxyz, la madre de Vxyz, los destrozara con tanta facilidad con las manos. Asumí que era producto de una causa-efecto. Quizá es cierto que deberían haber tomado más precauciones que las que tomaron, aunque también es cierto que la curiosidad, a todas luces potentísima en mi persona, hizo que me acercara a visualizar la tiendecita por dentro. Otra persona hubiera asumido la vuelta inminente, pero es verdad que me acerqué a visualizar tras la puerta translúcida que tenía un cartel de ´´vuelvo en un minuto´´. Más parecía un mastín leonés bebiendo sediento de un barreño tras conducir el rebaño en agosto que un señor de mediana edad comiéndole el coño a una señora de mediana edad. Supongo que la desesperación por encontrar sexo después de cierto tiempo en el dique seco le llevó a tratar el sexo oral con aquella extasiada alevosía. Esa era la causa efecto. La verdad es que MVxyz, a causa del oralmente predispuesto Chxx(ilegible)ro, estaba dejando (produciendo un efecto) la cajeta de melones de goma de mascar de poquísimo valor nutricional totalmente echada a perder. Yo no había visto a MVxyz en ningún momento de mi vida. Ni siquiera pude reconocer que era ella. Víctima de un impulso posterior a la observancia del interior desde la puerta translúcida donde había pegado un cartel de ´´vuelvo en un minuto´´ acabé por descubrirlo.
Chxx(ilegible)ro, que yo recuerde, siempre había hecho una serie de bromas, tan suaves como impertinentes, a Vxyz. La broma consistía en que, basándose en la belleza, tema espinoso donde los haya pues, ¿es la belleza un producto estrictamente subjetivo o, acaso, los cánones impuestos por el desarrollo social de lugares concretos, extrapolados luego a la generalidad de zonas socio-económicamente parecidas, dictaban el curso de lo considerado bello e influían, imperceptibles, en nuestros gustos? de Vxyz, por unos escasos conocimientos de genética humana, basados en la máxima cerril de ´´si así está la hija como estará la madre´´ que incluía, como vemos, ciertas predisposiciones machistas, más por edad-contexto donde fue educado, consideraba necesario conocer a MVxyz en algún momento de su funesta vida, más por ahorrar en ´´webcamers´´ que por otra cosa concreta.
Lo que nunca me esperé es que la broma tuviera doble sentido y, en realidad, estuviera diciendo: normal que esté así la hija, viniendo de su madre. Una hija de su madre. Genéticamente más preciso, todo quede dicho. 
Lo raro es que lo recuerde tan bien todo, habiendo estado la puerta translúcida con un cartel de ´´vuelvo en un minuto´´ la mayoría del tiempo que estuve observándolos. Nunca había sentido esa sensación de extremo voyeurismo, pero cualquiera hubiera retirado la mirada veinticinco minutos antes de que yo lo hiciera. Ahí empecé a sospechar de cierto parecido Vxyz-MVxyz. Volvieron a mí, nítidas, todas las bromas de Chxx(ilegible)ro en forma de recuerdo compacto. Él es calvo. Ella le frotaba la calvicie atolondrada como si fuera la bola de una pitonisa de cuyo nombre no quiero acordarme. Y, de repente, un impulso, una premonición: era MVxyz. Ese ``deseo o motivo afectivo que induce a hacer algo de manera súbita´´ me recorrió el cuerpo y, acto reflejo, empujé la débil puerta de latón y se abrió de sopetón. Él, por su parte, dejó de empujar. Ella quiso recogerse el pelo y subirse las bragas encaje intimissimi. Es muy difícil hacer dos actos mecánicos al mismo tiempo, no obstante, quedé sorprendido por la velocidad. 
Tres personas. Una puerta abierta. Un calvo de mediana edad morcillón. ¿Por qué cojones he entrado? ¿Qué digo? Hay que asumir el balbuceo, pero considero pertinente que diga algo. Se ha corrido en el cajetín de los huesitos rojos y blancos de gominola. No creo que vuelva a comprar chuches en esta tienda. He sido preciso al entrar y no ha podido evitarlo. Mejor que en los pantalones, que se acartonan. Ellos me miran. Chxx(ilegible)ro ya me ha visto alguna vez y creo que no le caigo muy bien. Se está cagando en mis jodidos muertos. Han pasado seis segundos. Es demasiado tiempo para una situación tan extremadamente tensa. ¿Debería respirar hondo antes de hablar? Tiene media cara pegajosa del flujo vaginal. Se ha tirado buen rato abajo. Sabía lo que hacía. Ocho segundos... debo balbucear:
-
' -Tú... tú... tú eres MVxyz.
-Ah, ¿qué Vxyz viene aquí? Pues todo es de muy poco valor nutricional.

miércoles, 10 de enero de 2018

Persona.

Quise abrir las raíces verdes, que
brotara  manantial cobrizo
rojo tinto, no poder
coser
de manera ninguna
el desparrame de mi cáliz.
las manos me miré,
fuera de mí hube de sentirlas
toqué con ellas al espejo; una persona
nada mas,
una persona
Luego a mi rostro llevé
esa misma mano,
una piel, un espejo,
ahora os digo: extraños,
yo os entiendo
ahora me recuesto,
aunque la espalda me duela de la noche,
calmado,
pues el rostro te acaricio
y al pasar por tu piel mi mano
las raíces ya no me atormentan.
Nos damos de beber, uno al otro,
de su cáliz.

sábado, 27 de mayo de 2017

Volver a Puerta Purchena

Y si digo de mirar al suelo
Observando la pisada eterna
Marcada en el cemento cuando
Aún fresco podía olerse

Y si digo entonces
De alzar la vista
Elucubrar con la difícil luz
Con la que el sol perturba,
Quejumbrosa
Esta oleada de edificios
Asumir que no pertenezco a este lugar:
Moncloa

Tiro un porro casi hecho
Un intermitente en un
Área de servicio
En medio de la nada de Castilla
Sólo podía ser
La Benemérita​
No quiero pedirle piedad,
Dar la tonta explicación
Que ese polen será un obsequio
De mi casa
Para quien me ha conocido en esta capital
A la que no aprecio en absoluto

Madre dice que prefiere que no vaya
En el de las 23:55
Supone por claras estadísticas
La peligrosidad a la que
Se expone
Quien la noche está viajando
Cojo el nocturno sin embargo
Tengo pesadas razones para hacerlo

Y si digo de mirar al suelo​
Alzar entonces la mirada
Y que los rascacielos no perturben
En ciernes
Esta luz irrefutable

Y si digo de ponerme andar
Tocar la calle con mi huella efímera
Recorrer las siete am
De esta esquina meridiana
Y al pasear los ojos por
El desierto urbano
No haber usado aún los dientes de aluminio

Para poder decir la simple paz

                           «Ya estoy en casa»