sábado, 8 de febrero de 2020
Separación de bienes.
domingo, 2 de febrero de 2020
Carretera
Año: 2013.
martes, 17 de septiembre de 2019
EMBECES LA BIDA NO ES COMO KEREMOS
sábado, 22 de junio de 2019
Smoke bomb
Y alrededor de la hora tercera, Rafaello exclamó a gran voz, diciendo: CARMA, CARMA, ¿LEMA SABACTANI? Esto es: CARMEN, CARMEN, ¿POR QUE ME HAS ABANDONADO?
Algunos de los que estaban allí, al oírlo, decían: Este llama a Satorre.
Y al instante, uno de ellos corrió, y tomando un kalimocho, lo empapó en tequila y mora, y poniéndole una pajita, le dio a beber.
Pero los otros dijeron: Deja, veamos si Satorre viene a emborracharle o es cierto que hizo bomba de humo.
Entonces Rafaello, clamando otra vez una arcada, exhaló el espíritu.
Y he aquí, el velo de Porrón se rasgó en dos, de arriba abajo, y Alambique tembló y La Parada y el Vhada se partieron;
y los sepulcros se abrieron, y los cuerpos de muchos bebedores de kalimocho con absenta que habían dormido resucitaron;
y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de Rafaello, entraron en las Cuatro Calles y le dieron palique a muchos.
Florín y los que estaban con él custodiando a Rafaello, cuando vieron el terremoto y las cosas que sucedían, se asustaron mucho, y dijeron: En verdad éste Salía de fiesta con Satorre.
lunes, 20 de mayo de 2019
Rendimientos del Trabajo
El contribuyente no está obligado a declarar
-Un plano secuencia de Orson Welles-
Señor, necesito la fecha de caducidad de
Su Documento Nacional de Identidad
-Los ojos en Ozu no se encuentran en el plano contraplano-
Casilla 475, base imponible general
-La intimidad de dos gitanas, por Arancha Echevarria-
Hay una disposición transitoria 4
Que reduce la tributación
De operaciones de seguro
-Un travelling de ida y vuelta, marca de la casa de Tarkovsky-
¿Vendió algo el año anterior?
Su ganancia patrimonial no está exenta,
-La ópera prima de Andrea Jaurrieta me recordó a David Lynch-
Los valores fiscales le fuerzan
Patrimonio
-Tuve que llamar a alguien especial tras Secretos y Mentiras de Mike Leigh-
Incrementos de deducción por guardería
-El monólogo final de la última de John Huston-
La vivienda habitual no tributa y
El préstamo vinculado a la hipoteca se deduce
Si es antes de 2013
-Bergman nos oculta la verdad de las hermanas y nos ofrece a Bach en su lugar-
Estimación objetiva por actividad
Agraria modular
Autónomo de pago fraccionado
Se deduce también los gastos de su actividad
-John Cassavetes improvisa una película-
Precálculo:
No existe nada extraño en la base
Imponible del ahorro
-Somos la desesperación de Luis XIV y las culpas son para Albert Serrá-
Preparada para listar
Leer declaración
Firmar y enviar
-A veces quiero ser una especie de legado de Buñuel-
Conforme
Soy un robot que ingresa datos de otra gente
Termina el día y sigo soñando
Con ser alguien que no tiene nada que ver
Con lo anterior
miércoles, 26 de diciembre de 2018
Eyacular como pretexto
Agarras mi sangre erguida
y portentosa
Hago yo lo mismo con la tuya
recreamos movimientos regulares
las frentes chocamos,
entre onomatopéyicos gemidos animales
comunicamos nuestras intenciones
(nos permitimos algún apunte sigiloso)
empezamos a atacarnos con vehemencia
nuestros músculos bucales
tratan de encontrar el punto débil,
juego de presiones
lamemos nuestros cuerpos
no queda ápice alguno de lamento
el desafiante silencio de tus ojos
aprieta los sinónimos,
tu calentura sabe lo que dice
«he venido a devorarte»
nuestra nívea viscosidad,
el exhalado estertor que
confesamos al caer muertos
depredadores empatados chocaron
sus frentes y lucharon por
hacer uno sus fuegos
«he venido a devorarte»
«ambos estábamos hambrientos»
domingo, 9 de septiembre de 2018
Ir.
Cuando llegué ya te habías ido. En el cine había poca gente, pues la película era de un húngaro llamado Bela Tarr y la mayoría consideró que sería algo aburrido. Tú ya habías llegado a tu destino, a la nueva vida; esto lo supuse. Yo lloraba por el primer plano del rostro de un hombre desvalido (que en ese caso no era yo), mientras tú hacías las paces con la lluvia.
jueves, 12 de julio de 2018
Decons-G
Pero, al parecer, eyacular con un dedo metido en el culo no es una opción relevante para los varones heterosexuales. Para ponerte en contexto tienes que entender que para todo mi círculo social mi intención de comerme una polla pasaba completamente desapercibida. Y que yo era un hetero consolidado. Así que me descargué Grindr. Claro, en una ciudad tan pequeña contaba con que algún amigo de hiciera captura del nuevo caramelito que llegaba a la acera. Llegó un punto en que me la sudaba completamente y no tenía ganas de ir contando que es lo que quería meterme en la boca, ¿Acaso se te fuerza a ti a contar ese tipo de cosas? Pero nunca había sido víctima de la presión social implícita que había en el mundo gay y de la cultura que se había desarrollado en torno a aquello. Al final quedé con uno de los chicos que no había incoado la conversación en base a una foto de su pene. Obviamente, sí, después entendí por qué le jodió bastante aquello de pedir ser discreto. La verdad es que era un «yogur azucarado» de veinte años, delgadito, un twink, vaya. Si te digo la verdad, tenía un pollón o, al menos, daba esa sensación, como suele ocurrir en las erecciones de chicos muy delgados. No, eso me daba igual, lo que me carcomía las sienes era el hecho de no saber si debía darle dos besos o la mano. Es lógico que te parezca una gilipollez, pero intenta descifrarlo cuando alguien se te acerque jodidamente seguro de sí mismo mientras bambolea las caderas ora al noroeste, ora al noreste. Y yo con esa cara de mierda que se me queda cuando pienso que todo Dios me está mirando y juzgando, mientras soplo compulsivamente entre las paletas. Él lo notó, joder si lo notó. Gritó: Helloooo!!! ¡Guapísimo! Y me plantó dos besos muy cerca de los labios. Petrificado, sí, yo estaba petrificado. Hasta que me dio un golpe como los que daba El encantador de perros y dijo: Ay, deconstrúyete, chica. Tuvimos una conversación tan profunda que, parafraseando al cómico uruguayo Godoy: “era el tipo de persona que piensas en llevarla a tu casa para que conozca a tus padres, lógicamente, cuando tus padres no están en casa”. No, no vamos a desviar esta conversación hacia el cruising, tan sólo diré que será una práctica residual cuando exista una aceptación real de la homosexualidad y no esta tolerancia paternalista. Por supuesto que acabamos follando, pero tuvo que ver con la profundidad de la conversación. A veces chupar un genital está más relacionado con lamer el otro cerebro que con cualquier atracción corporal. Aunque estaba buenísimo, sí. No creo que las adolescentes quieran tener un amigo gay sino un amigo con pluma. Siempre me ha parecido un fetiche extraño. En cambio, los hombres heterosexuales rehúyen a los hombres afeminados, por una patética cuestión de asociación con lo que no son al ir con quien sí lo es. Puro egocentrismo heterosexual, como suele ocurrir. A lo que iba, por supuesto que acabamos teniendo sexo. No, no, no creo que el sexo anal sea difícil, más bien lleva ancladas ciertas diligencias previas que pueden solventarse eficazmente. Ahora sí que tienes que entender que yo no era quien soy ahora y mis comportamientos radicaban completamente en la construcción heteronormativa de mi persona, algo que era obvio por haber crecido como tal. A lo que quiero llegar es a lo siguiente, cariño: yo tenía el mismo tipo de fragilidad masculina en relación con la introducción de objetos en el ano que tienen la mayoría de los hombres heterosexuales. Pero la verdad es que si te estoy invitando a que lo hagas con tu pareja es porque es una auténtica imbecilidad no degustar la estimulación prostática. Como dice Al: ojalá todos experimentáramos la sensación de corrernos con algo metido en el culo. ¿Qué? ¿Activo o pasivo? Esto no es el chat Terra en 2007, por favor. Así que, yo qué sé, deconstrúyete, chico. Claro que no me parece extraño que hayas pensado en comerte una polla alguna vez.
Sí, ya... Quizás tengas razón en que esta ciudad aún no es tan moderna para entenderlo.
lunes, 7 de mayo de 2018
***r
Nunca supe escribir este poema
Quizá por aquello que tú dices:
En realidad no sé nada de mí mismo
Aún así hoy advierto que,
Aunque parezca irrelevante,
El ridículo juega un papel
De suma importancia
En tu vida y en la mía
Cuando están entrelazadas
Cómo podría explicarme,
Sin caer en el exceso de intensidad
Que tanto odio cuando escribo.
Supongo,
He de recordarte
Que soy esa clase de persona
Que no puede dormirse algunos días
Hasta que cae la madrugada
Porque le vienen a la mente
Hechos estúpidos
De los que fue partícipe
Hace tiempo
Por eso me resulta incongruente y,
A la vez,
Medida en que te quiero
La actitud infantil que tomo
Tantas veces
Frente a ti,
Cuando te hablo como un niño
O cuando al estirar los brazos
Sacudo las manos
Deseando que me abraces
Y que este actuar
Pueril y extraño
No suponga en mis intrínsecos
Análisis
La alteración de mi ritmo cardíaco
Como tantas nimiedades,
Con seguridad menos estúpidas,
Suponen a lo largo de mis días
Una respiración forzada.
También puedo decir:
Que prefiero que seas tú el que
Al tumbarnos
Con los brazos me rodeé
Que sea yo, por conclusión,
Quién quede recostado sobre el pecho,
Queriendo protección,
Aunque veces al ritmo
De tu pulso sopese
Tu ansiedad y eso diga
Más de la mía que de la tuya.
domingo, 6 de mayo de 2018
Divagaciones sobre un retraso.
Carmen Satorre posó las manos a la inversa sobre sus riñones y exclamó un suspiro. Ver a aquella vieja fiestera embutida en un camisón de pre-mamá me hacía especial gracia: el gesto de las manos en los riñones combinado con aquel camisón azul y adornado de patitos amarillos le hacía parecerse a una auténtica señora de pueblo.
Cuando los seis hombres y dos patos que tenían más probabilidades de ser el verdadero padre rechazaron de facto la paternidad, La Eva, Durduguita y yo decidimos, en un acto de atroz locura, criar al bebé (junto con su orgullosa madre) con lo mejor de cada cual.
Supongo que lo peor del embarazo fueron los antojazos de chorizo por los que pasó Satorre, convertida durante toda la gestación en una madre embrutecida por culpa del cambio hormonal. Me refiero, con esto, a aquellos momentos en los que, a sabiendas de su embrutecimiento, con la mayor calma posible, le pedía que si Por Favor Cuando Le Viniera El Regustazo No Me Lo Echara En La Cara Como Las Cinco Veces Anteriores, a lo que solía responder con un codazo en el pecho y elucubrando que yo tenía un plan para dar a su retoño en adopción porque no la consideraba una buena madre.
El contraluz desde el ventanal hace de una Satorre recostada sobre sus propias manos una fotografía bellísima. Que justo en ese momento una masa gelatinosa se le haya caído del coño, para alguien ciertamente escrupuloso como yo, es un poco asqueroso. Asquerosamente bello, supongo. Satorre se ha limitado a gritar mirando hacía sus propias aguas mientras torcía las rodillas como una polluela desvalida. La Eva dice: ¿Nena es real? Yo estoy profundamente callado, sin saber que hacer, a la espera de recibir alguna orden concreta proveniente de un grito de Durduguita. Creo que llegué al hospital en taxi, pero la situación me está superando. Satorre está tumbada en una camilla y delirando, alguien dice, Tu eres el padre, ¿No? Entra. Digo, ¿Qué? Y las cuatro manos detrás de mí me empujan hacia dentro. Tengo que respirar, pienso. Le daré la mano. Satorre sopla y sopla, gime con dolor y, apretando mi mano derecha con fuerza desmedida, tira de mí y me suelta un puñetazo con la mano libre. De repente ese hedor de nuevo. Ese dulzor asqueroso que me provoca arcadas. Todo, justo cuando el bebé emerge de ese coñazo inmenso que se le queda a una madre tras parir. ¿Qué es? ¿A qué me recuerda? ¿Por qué este niño suelta este hedor tan asquerosamente familiar? Una matrona estuvo de Erasmus en Polonia y dice, Nunca había visto una placenta hecha tan solo de Soplica de Avellanas.
Alguien dice mientras entran a la sala: Nena, que mi madre al final se ha tirado a Chxx(ilegible)ro.
martes, 27 de febrero de 2018
Discrusivo inconcluyente.
Somos, acaso,
De barro moldeable
Diciendo inconsistencias
Qué nosotros mismos
Tratamos de asumir,
Hasta que la vida
Nos vuelve a hacer pasar
Por el giro de su torno
Y transforma aquel discurso...
¡Qué más da!
Si no existe diálogo
En hacer verbo
Tu mirada.
domingo, 21 de enero de 2018
Tienda de chucherías.
Fue en el cajetín de los melones. Sí, lo recuerdo muy bien. Aunque se entreveía poco desde la puerta, translúcida y con un cartel de ``vuelvo en un minuto´´, recuerdo perfectamente esa situación tan sumamente extraña. Los melones de chicle son un producto extremadamente duro cuando aún no han sido triturados por los dientes y ablandados por la saliva. Por eso me resultó producto de un buen trabajo buco-lingual que ella, MVxyz, la madre de Vxyz, los destrozara con tanta facilidad con las manos. Asumí que era producto de una causa-efecto. Quizá es cierto que deberían haber tomado más precauciones que las que tomaron, aunque también es cierto que la curiosidad, a todas luces potentísima en mi persona, hizo que me acercara a visualizar la tiendecita por dentro. Otra persona hubiera asumido la vuelta inminente, pero es verdad que me acerqué a visualizar tras la puerta translúcida que tenía un cartel de ´´vuelvo en un minuto´´. Más parecía un mastín leonés bebiendo sediento de un barreño tras conducir el rebaño en agosto que un señor de mediana edad comiéndole el coño a una señora de mediana edad. Supongo que la desesperación por encontrar sexo después de cierto tiempo en el dique seco le llevó a tratar el sexo oral con aquella extasiada alevosía. Esa era la causa efecto. La verdad es que MVxyz, a causa del oralmente predispuesto Chxx(ilegible)ro, estaba dejando (produciendo un efecto) la cajeta de melones de goma de mascar de poquísimo valor nutricional totalmente echada a perder. Yo no había visto a MVxyz en ningún momento de mi vida. Ni siquiera pude reconocer que era ella. Víctima de un impulso posterior a la observancia del interior desde la puerta translúcida donde había pegado un cartel de ´´vuelvo en un minuto´´ acabé por descubrirlo.
Chxx(ilegible)ro, que yo recuerde, siempre había hecho una serie de bromas, tan suaves como impertinentes, a Vxyz. La broma consistía en que, basándose en la belleza, tema espinoso donde los haya pues, ¿es la belleza un producto estrictamente subjetivo o, acaso, los cánones impuestos por el desarrollo social de lugares concretos, extrapolados luego a la generalidad de zonas socio-económicamente parecidas, dictaban el curso de lo considerado bello e influían, imperceptibles, en nuestros gustos? de Vxyz, por unos escasos conocimientos de genética humana, basados en la máxima cerril de ´´si así está la hija como estará la madre´´ que incluía, como vemos, ciertas predisposiciones machistas, más por edad-contexto donde fue educado, consideraba necesario conocer a MVxyz en algún momento de su funesta vida, más por ahorrar en ´´webcamers´´ que por otra cosa concreta.
Lo que nunca me esperé es que la broma tuviera doble sentido y, en realidad, estuviera diciendo: normal que esté así la hija, viniendo de su madre. Una hija de su madre. Genéticamente más preciso, todo quede dicho.
Lo raro es que lo recuerde tan bien todo, habiendo estado la puerta translúcida con un cartel de ´´vuelvo en un minuto´´ la mayoría del tiempo que estuve observándolos. Nunca había sentido esa sensación de extremo voyeurismo, pero cualquiera hubiera retirado la mirada veinticinco minutos antes de que yo lo hiciera. Ahí empecé a sospechar de cierto parecido Vxyz-MVxyz. Volvieron a mí, nítidas, todas las bromas de Chxx(ilegible)ro en forma de recuerdo compacto. Él es calvo. Ella le frotaba la calvicie atolondrada como si fuera la bola de una pitonisa de cuyo nombre no quiero acordarme. Y, de repente, un impulso, una premonición: era MVxyz. Ese ``deseo o motivo afectivo que induce a hacer algo de manera súbita´´ me recorrió el cuerpo y, acto reflejo, empujé la débil puerta de latón y se abrió de sopetón. Él, por su parte, dejó de empujar. Ella quiso recogerse el pelo y subirse las bragas encaje intimissimi. Es muy difícil hacer dos actos mecánicos al mismo tiempo, no obstante, quedé sorprendido por la velocidad.
Tres personas. Una puerta abierta. Un calvo de mediana edad morcillón. ¿Por qué cojones he entrado? ¿Qué digo? Hay que asumir el balbuceo, pero considero pertinente que diga algo. Se ha corrido en el cajetín de los huesitos rojos y blancos de gominola. No creo que vuelva a comprar chuches en esta tienda. He sido preciso al entrar y no ha podido evitarlo. Mejor que en los pantalones, que se acartonan. Ellos me miran. Chxx(ilegible)ro ya me ha visto alguna vez y creo que no le caigo muy bien. Se está cagando en mis jodidos muertos. Han pasado seis segundos. Es demasiado tiempo para una situación tan extremadamente tensa. ¿Debería respirar hondo antes de hablar? Tiene media cara pegajosa del flujo vaginal. Se ha tirado buen rato abajo. Sabía lo que hacía. Ocho segundos... debo balbucear:-
' -Tú... tú... tú eres MVxyz.
-Ah, ¿qué Vxyz viene aquí? Pues todo es de muy poco valor nutricional.
miércoles, 10 de enero de 2018
Persona.
Quise abrir las raíces verdes, que
brotara manantial cobrizo
rojo tinto, no poder
coser
de manera ninguna
el desparrame de mi cáliz.
las manos me miré,
fuera de mí hube de sentirlas
toqué con ellas al espejo; una persona
nada mas,
una persona
Luego a mi rostro llevé
esa misma mano,
una piel, un espejo,
ahora os digo: extraños,
yo os entiendo
ahora me recuesto,
aunque la espalda me duela de la noche,
calmado,
pues el rostro te acaricio
y al pasar por tu piel mi mano
las raíces ya no me atormentan.
Nos damos de beber, uno al otro,
de su cáliz.
lunes, 11 de septiembre de 2017
sábado, 27 de mayo de 2017
Volver a Puerta Purchena
Y si digo de mirar al suelo
Observando la pisada eterna
Marcada en el cemento cuando
Aún fresco podía olerse
Y si digo entonces
De alzar la vista
Elucubrar con la difícil luz
Con la que el sol perturba,
Quejumbrosa
Esta oleada de edificios
Asumir que no pertenezco a este lugar:
Moncloa
Tiro un porro casi hecho
Un intermitente en un
Área de servicio
En medio de la nada de Castilla
Sólo podía ser
La Benemérita
No quiero pedirle piedad,
Dar la tonta explicación
Que ese polen será un obsequio
De mi casa
Para quien me ha conocido en esta capital
A la que no aprecio en absoluto
Madre dice que prefiere que no vaya
En el de las 23:55
Supone por claras estadísticas
La peligrosidad a la que
Se expone
Quien la noche está viajando
Cojo el nocturno sin embargo
Tengo pesadas razones para hacerlo
Y si digo de mirar al suelo
Alzar entonces la mirada
Y que los rascacielos no perturben
En ciernes
Esta luz irrefutable
Y si digo de ponerme andar
Tocar la calle con mi huella efímera
Recorrer las siete am
De esta esquina meridiana
Y al pasear los ojos por
El desierto urbano
No haber usado aún los dientes de aluminio
Para poder decir la simple paz
«Ya estoy en casa»
domingo, 7 de mayo de 2017
Nada dice
Siempre he querido escribir
este poema,
Que traza un silencio crudo
Aquello:
lo no dicho casi nunca
Pues sólo necesito
quede implícito,
Apaga rota la garganta
Los ojos aprovecha
y su sal
No conoce el camino hasta
la puerta
su pecho cierra
Complejo mecanismo,
maldita cerradura
Claudica de su intrínseca
memoria
Algún momento
Espera
Que el pasadizo
Duela menos
A quien la nada de estos versos previos
Interprete.
lunes, 27 de marzo de 2017
Brevísima opinión en contra de la intención de formalidad que se ha pretendido dar a ´Vida y opiniones de los filósofos ilustres´ de Diógenes Laercio y que te estoy recomendando sin que te des cuenta.
Diogenes Laercio es, en el Siglo III después de la venida de Cristo, incapaz de considerar si quiera que su lúdica tarea será víctima de críticas, alabanzas y demás muchos siglos a la postre.
Hay cierto empeño en Hegel en atribuirle un intento de una Historia de la Filosofía llevada de manera lamentable. Así, los que alaban su compilación lo hacen desde un punto de vista más benévolo pero siguen atribuyéndole una visión académica que, una vez leída su compilación, parece no tener ni pies ni cabeza.
De este modo, parece versar esa compilación de filósofos, no sobre su filosofía, sino, sobre un interés en el modus vivendi desde un punto de vista carente de intereses intelectuales como pueden ser sus filosofías o enseñanzas y se observa un punto de vista que versa sobre lo anecdótico y la más humana de las curiosidades. No parece observarse en Vida y opiniones de los filósofos ilustres más que un interés llano sobre una cultura pasada y esa intencionalidad académica de tratar esta obra desde un ´´intento de aportación cultural en todo su esplendor´´ en vez de un soporte de ayuda personalísima es difícil predicarlo una vez inmiscuido en la lectura.
Diógenes pasa a la Historia como historiador de la época clásica, pero leer su obra, su mal uso de la escritura, su desorden, son hechos que desvirtuan esa mentalidad académica de que ésta fue su intención. Lo que no resta a que sea una doxografía bellísima e interesante, dado el hecho de versar sobre temas que el estricto estudio de las escuelas y pensadores suelen dejar al margen.
jueves, 23 de febrero de 2017
Indómito ser
Hay la niebla,
Luego la lluvia escupe
Veo en el pecho charco
Y desconsuelo
Observo el ente oscuro
Que palpita
Indómito ser que
A veces duerme,
Despierta algunos días
Postrado al desconcierto
Todo es niebla
En aquellos ojos
Lágrimas tras ella
Lluvia sigue siendo
¿A quién pertenecía?
viernes, 10 de febrero de 2017
Onírico Templo.
Desconozco la entrada a este lugar y soy conocedor de que no está permitida mi entrada en la vigilia. Este es un hecho raro, pues soy del todo propietario de este conjunto de escenas intangibles. En ellas tú has muerto, o al menos sueles morir, pero el uso de la vida y el óbito no te son exclusivas, nunca serán tuyas y ni siquiera eres. Aquí mis padres tampoco lo son, aunque conozca sus rostros cuando dominan el azul de un lago bebiendo con rigor café a las horas vespertinas. Aquí no sois nada ni nadie, sino producto de mi, una suerte de deidad a quien se le otorga la confianza de adentrarse en su propio imperio sin que nadie explique todo este significado. A veces acaricio los rostros de estos habitantes idénticos a algunos, pero su faz arenosa se encamina ya en el primer roce a desvanecer todo su cuerpo. Esto no es importante, pues en cierto tiempo, cuando esta psique que domina los portones de la realidad impenetrable de la que hablo los deje entrar de nuevo, formarán parte de un nuevo espacio y tiempo y se deberán a razones que ni su propio Dios es capaz de explicarles, y es que en su concepción del todo humana, le sería imposible hacerse cargo de una responsabilidad como aquella. En esta realidad solo hay un nexo común y causal: Yo. Un yo ontológico que siempre cae en alguna de estas muestras de una verdad que en una realidad exterior sería a todas luces imposible, pero sin duda se hace partícipe de ella y hasta su matinal retorno se encuentra convocado a unos hechos que en todo momento han sucedido. El lugar y tiempo donde lo hayan hecho no importan aquí, han sucedido. Habitaron seres hostiles, muchos intentaron herirme e incluso asesinarme, una vez fui perseguido hasta los confines de un exilio que era ésta primaria vida para el ser que soy allá. Aquí también he podido acabar muerto por acciones que me fueron propias, éste es sin duda uno de los sueños recurrentes sobre ello: conduzco un automóvil con la seguridad de no conocer su mecanismo y suelo caer desde una carretera que se acantila hacia la mar y en el aire la paradoja siempre se repite, el hecho de caer sobre la muerte segura me devuelve siempre a esta realidad vivaz sin conocer nunca el resultado; esto es la muerte en todo su esplendor, supongo. Aquí me enamoré otras veces: había una mujer con los ojos todo en negro como si una pupila inmensa abarcase la totalidad de sus cuencas, sorbía a veces las lágrimas que caían de un sauce, era aquello su alimento, pero si sorbía en exceso se henchía todo su cuerpo y se hacía líquido, dando como resultado un manantial de agua cobriza. Canturreaba una sensible melodía, aturdía mis extremidades y me atraía siempre a ella, con todo, besarle no era posible. Viajé a una Alemania donde se hablaba argentino, hablé con Eneas sobre los avances del pequeño Iulio cuando resulté ser su curador. Pero hubo un juez alguna vez, él siempre fue el ser que mas me llamó la atención de todas las épocas que hube visitado. Siempre se mostró lejano, desde un estrado inmenso que elevaba su figura hasta un cielo grisáceo a media tarde. Dudé muchas veces de quien era, algunas pensé que era mi abuelo, de quien solo recuerdo en la vigilia sentarme en su Cherokee mientras depositaba su boina en la cabecita de un niño rubio; otras sopesé la idea de que fuera Borges, de quien aprendí la máxima de que la lectura era esencial para el que tomaba la pretenciosa decisión de darse a la escritura y a quien vi como un abuelo en ese menester. Allí todo era blanco excepto el cielo, y aunque su idioma era ininteligible para mi habla, todo aquel en mi situación hubiera optado porque sugería que subiera a un atril para hacerle las pertinentes preguntas. Este es un hecho irreductible, pues cualquiera en esa situación hubiera sido yo en otro tiempo pasado o futuro. Después vinieron las preguntas. La primera fue sencilla ¿Quién eres tú? Podría aquí haber jugado con cierto humor si me hubiere encontrado en el exterior de aquel complejo oniríco o si el sueño mismo no hubiera tenido un tinte tan solemne y decir aquello de Yo soy el que soy. Aun todo lo que pasare en este mundo que me es propio, siempre nacía de un ser concreto al que se le había otorgado un nombre: Soy Rafael Monterreal. Entonces prosiguió; ¿Quién es Rafael Monterreal? Yo no pude contestar a ese señor, pues si sus visitas iban a ser periódicas en todo momento obtendría una respuesta volátil. Así quedé condenado a vivir hasta que supiera una respuesta. Planteo, desde la más intuitiva de las corazonadas, que obtener esa respuesta y tras ello transportarla a aquel ente senil y de rostro dudable, llegaría en la última de mis visitas, esto es, la permanente. Pero la muerte o es más simple o más compleja, aunque esto es algo que no estoy, como ninguno de los vivos, en posición de elucubrar.
martes, 24 de enero de 2017
Absenta Dreams
No tengo que ver,
en absoluto,
con poetas y artistas
de mediados
del previo centenario
Mas entre aquellos y
mis noches alargadas
se comparte un fervor
por el ajenjo fermentado
con vino de cartón,
ruin y barato,
absenta en vidrio embotellada
refresco de cola tamaño familiar
En los antros
que, veleidoso,
a la persona de mi ser convoca
Aquella que propia se sincera y reconcilia
sufre el tambaleo de la memoria,
sueña con extractos surrealistas
¡Oníricas maravillas
esta ambrosía anisada capaz es de otorgarme
y yo profeso!
Despierto con amnesia y taquicardia.